Quirón en Tauro: su Impacto en la Estética Femme



He decidido hacer una clase de oda a la estética femme y su abundancia; a las curvas pachamamescas; a la fortaleza muscular de la mujer, pero poniendo de relieve su polo opuesto: porque es casi temible la imposición constante a la que nos somete, con aún más fuerza, cada vez que Quirón pisa Tauro.

Ese maldito culto a la debilidad del cuerpo esbelto;

la adoración de la fragilidad interpretada por una figura esquelética


: la enfermedad infestando nuestro templo

¡Ahí está! ¡Oh! Esa admirada, aclamada e -incluso- envidiada modelodepasarela a puntito de romperse en pedazos ante sus miles, si no millones, de fans que tantísimo desean parecerse a ella: y, así, Chanel, Dior, Versace, Hermès y todas esas palabras mágicas que vaticinan ABUNDANCIA Y PODER, con respecto a la mujer, deciden usar un patrón reducido para diseñar sus prendas, con lo cual solo existe una sola forma de que su ropa siente bien ante el espejo: desvanecerse; empequeñecerse; autoanularse hasta medir cuanto ella mide. Y la abundancia y el poder vuelven a escribirse en minúsculas… y letra pequeña.



Quirón entra en Tauro el 19 de Junio mientras su regente, Venus, se encuentra transitando el signo de Leo: la enfermedad va a ser representada por las figuras leoninas, como son las celebrities.

Y, sí, eso mismo está pasando en Hollywood: la enfermedad empezó a estar de moda. Hay que ser estéticamente de debajodelpuente y a robar carteras que no hay pasta pa’ comé; la política de la delgadez ha vuelto a la alfombra roja cual plaga al campo y lleva el nombre de un medicamento, como patrocinador: OZEMPIC. ¿Qué tiene de especial? Que reduce el hambre y, como consecuencia, el volumen del cuerpo.

Se trata de no hacer entrar nada por la boca, y no puede haber representación más taurinamente quironiana -y cabrona. A ello le añadimos a un Plutón apretando en cuadratura, desde Acuario: traducible al lobby farmacéutico potenciando la enfermedad, en vez de ayudar a sanarla.



De la misma forma que un individuo cumple con unos patrones cíclicos que necesitan ser sanados mediante algún tipo de terapia, el colectivo humano repite una y otra vez el tropiezo con piedritas por el camino: cada vez que Quirón regresa a un signo, viejas heridas despiertan ante la vista del ser humano para ofrecer -de nuevo- la oportunidad de ser sanadas.


La última vez que Quirón transitó por el signo de Tauro fue del 1976 al 1984 y algo parecido nos comimos.

En 1977, Vogue lanzó un Body and Beauty Book, del que se sigue hablando aún hoy en día, en el que proponían una Crash Diet que se basaba en café, vino y -un buen par de- huevos para bajar más de dos kilos en tres días.

Y es que la estética setentera también cumplió con ese patrón delgado y alargado que parece que nos trae, siempre, Quirón en Tauro.

Esa edición se publicó un 3 de noviembre, mientras Quirón se acercaba al Nodo Norte de la famosa revista (también ubicada en dicho signo zodiacal) y, a su vez, le hacía un trígono (es decir, un aspecto armónico o facilitador) a su Quirón virginiano (sí, me refiero al de su Carta Natal; la de la revista; que la tiene porque nació, como usted y yo, pero en diciembre de 1892)-: dándole, así, una clase de permiso para extralimitarse con remedios tóxicos o anti saludables relacionados con la comida y el cuerpo -sobre todo- femenino.


Otra consecuencia de esta nueva enfermiza ola es la muerte del Reino Kardashian, junto con sus implantes artificiales (que por su puesto que, con la nueva estética, se los han hecho quitar y, la verdad, tampoco es que fuera la alternativa sana): al igual que a finales del siglo XIX, cuando Tauro también fue pisado por Quirón: con la figura alta y delgada que regalaba el corsé coraza murió el volumen que, hasta aquel entonces, se había impuesto mediante el polisón (un bulto cular irreal realizado con una almohada puesta donde el trasero) así que del modo mujer caballo se saltó al modo mujer sirena: mucho más elegante y mucho menos okupa (del espacio que ¿no le pertenecía? Abfff… ¿va sintiendo usted, también, la pereza taurina desplegándose por su cuerpo?).

Después de los estruendosos años ’20, y de que Coco Chanel nos liberara del corsé -ya, definitivamente-, Quirón regresó a tierras taurinas un año antes del -también estruendoso- crack del ’29 y la moda treintera empezó a hacer camino hacia los femenina y delicadísimamente silenciosos 40s y 50s: volvimos a alargarnos y a taparnos; a reducir el espacio que habíamos ocupado. Ellas, modositas.

Pero, Mar, ¿qué tiene que ver el crack bursatil con la estética femme?

Es que en el cajón de archivos taurinos tenemos varios temas, entre los cuales se encuentran el cuerpo y el dinero.

WTF?

Sí, bueno; vea usted: Tauro tiene esa vibe pachamamesca de abundancia y flores y césped verde y manjares de todos los colores y sabores que encontraríamos en el famoso paraíso de Adán y Eva, lo único que -hoy en día- hay un filtro llamado dinero, para conseguir todo eso. Pero, en fin, volviendo a… ehem, ehem:


Me pregunto si hay alguna clase de choque mental, aunque inconsciente, en nuestro cuerpo cuando ambas polaridades se unen en un mismo ser -de forma incoherente; ya ni hablemos de en un mismo colectivo: celebrities, esa gente que capta nuestra atención de forma perenne. ¿Qué clase de mensaje subliminal estamos recibiendo?, si quieres tener, ¿debes enfermar?

Quizá un condicionante económico directo, con respecto al tamaño de las mujeres: no es secreto alguno que la delgadez extrema es símbolo de escasez, por mucho que le añadamos un bolso de Hermès (a ver, que Jane Birkin nunca fue símbolo de abundancia corporal ¿eh?) colgando del antebrazo.

Todo lo primitivo le habla mucho más alto al subconsciente, aunque quizá no tan claro como para hacerlo consciente de una: ¿si las mujeres aceptamos la moda de la delgadez extrema, le decimos al resto del colectivo que se acabó la abundancia?, ¿que tocan siete años de vacas flacas?

Al fin y al cabo: la capacidad adquisitiva, o de consumo, de las personas como señal de éxito -en abundancia- es un fenómeno que aterrizó, en nuestro sistema, junto con el capitalismo: quien más tiene más rico; abundante; próspero es.

¿Cómo se entiende que quien está en los huesos, al borde de la muerte, tenga en abundancia? ¿Quién c*jones visualiza a la Mujer Esqueleto como símbolo del Edén?

En fin: bien ENFERMOS.

Y, porque me parece un maravilloso ejemplo más y me apetece y punto compartirlo…

: sweeney en burka blanco y Jean

En comparación, cualquiera diría que su provocadora campaña para American Eagle se quedó en intento.

Pero, hace unas semanas, vi a su escorpiana Venus (sí, tiene a Venus en Escorpio) cambiada al otro extremo: envuelta en una camiseta de cuello redondo que -sorprendentemente- no era cropped top, escondida dentro de unos vaqueros anchos y largos que se apoyaban en unos zapatos sin taconazo y andando acompañados por los de Scooter Braun: ese tragaperras que les succionó millones tanto a Taylor Swift como a Justin Bieber (o eso dice la versión oficial).

En fin… la imagen de esa joven actriz tapada, cual burka en blanco y jean -a raíz de la imposición del estilo Carolyn Bessette-Kennedy all over the world (otra moda taurina más, btw, porque esta sobriedad tan sencilla y silenciosa pero construida con materiales de larga duración -como algodones y sedas y cachemires- es del reino del bull, señorxs)-, despertó, en mi mente, una pregunta: ¿estará, esta chica, enfermando o a sanando?

Veremos.

Y la verdad es que Quirón ya no es un cualquiera: hace años le dimos notoriedad (a la leonina) y, ahora, somos mucho más conscientes de donde nos pica; además, este tránsito trae dolor sobre la belleza más física; sobre nuestra pachamama; sobre la abundancia; puede, incluso, que se meta dentro de nuestro bolsillo. Va a doler, como cuando eres pequeño y mamá te echa agua oxigenada en la herida y ‘¡auch! ¡¡Duele!!‘ porque sana.




EL MITO DE QUIRÓN

Envenenado por una flecha lanzada a su inmortal corazón, Quirón salió HERIDO de la guerra.

Entre plantas silvestres se propuso encontrar una mezcla que le ayudase a sanar; y tropecientas de ellas acabó acumulando, dentro de una cueva y en medio del bosque, con el paso de los años.

Rendido porque ninguna conseguía curarle, empezó a recibir soldados heridos en sus lares: ¡alguno u otro remedio le valdrá a cada mozo dolorido! Así se hizo famoso sanador, el eterno herido.

Siglos después, y cansado de sanar nunca lo propio; siempre lo ajeno, abdicó de su trono para pegarse un retiro en el desierto: donde andó millas y millones hasta que se cruzó con Prometeo.

-¿Qué haces clavado en una cruz, aquí en medio de la nada?

-Me castigaron los dioses, por allanamiento de morada…

-¿En qué hogar irrumpiste, cabra de monte?

-En el del conocimiento, y me lo bajé

-Perdiste el Norte.

-Y tu el bienestar: ¿qué tal esa herida? Parece que no quiere sanar.

-Me envenenaron durante la guerra y llevo siglos sufriendo

-Pues bienvenido a mi mundo: cada día se me come el hígado un cuervo, pero nunca sucumbo; al anochecer se me regenera y, otra vez, vuelta a esa tortuosa infinita espera…

[en fin, aquí ambos empatizan y logran comprenderse y se emocionan y surge ese feeling de hermandad y Quirón, él, tan bueno decide cambiarle la situation porque Prometeo aún tiene mucha vida por delante, que está bien sanote]

Al rendirse, Quirón; al dejar de luchar [hacía siglos que había logrado ser Chamán nivel DIOS así que su propósito estaba cumplidísimo, familia] y aceptar su destino, murió la primera vez que el cuervo le comió el hígado.

Y así es como su herida fue sanada y cómo los dioses le acogieron en su ostentosa morada.




Después de salir de la guerra Ariana, y de que la revolución Uraniana nos indujera a una artificialización de lo natural [arreglos físicos desmedidos y a edades absurdas, hiper utilización del dinero ficticio y olvido de lo que realmente tiene valor (¿se acuerda del oro?)] toca sanar las liadas pardas varias.

Pero estará todo bien, pajarito colibrí: no hay enfermedad que aflore si se ha superado, así que el gusto por la delgadez extrema seguía enterrado bajo el manto del trauma psicocolectivo: y hay que exponerlo; recordarlo; verlo con claridad para que pueda ser tratado.

En 2026, tenemos una pequeña cata de tres meses para el paladar: la botella entera la traen en 2027 y no es pequeña.

-vale, perdón; es que no era botella: ¡era bidón!

El día 14 de Abril, en concreto; menos de una semana antes de que entremos en la Tauro Season del año, Quirón entrará definitivamente en en el signo y tendremos dosis de enfermedad y cura hasta 2034.

Hasta entonces, y para que se vaya ambientando, le dejo con la vibe del arquetipo más representativo -a mi entender- de esta posición astral:

LA CHAMANA





cúrate, mi niña, con amor del más bonito

y recuerda, siempre, que TÚ eres la medicina







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